por Fernando Bellino
Escritora, militante y periodista.
Multiplicadora de rastros y restos.
Blanca Luz Brum Elizalde nace el 31 de mayo de 1905 en Pan de Azúcar, un pueblo en Uruguay que por esos años tenía 3500 habitantes. Y muere el 7 de agosto de 1985 en Santiago de Chile. Los años de su vida atraviesan gran parte del siglo XX. Siempre haciendo confluir la escritura, la militancia, la circulación de las ideas y durante sus últimos años la pintura.
Seguidora del deseo, la poesía, la revolución y la pasión. El pulso de sus escritos tiene fuerza, precisión y encantamiento. Hay honda llaneza en sus palabras, en sus modos de expresar. El motivo central de esta nota es recuperarla como escritora. Además del panegírico en que ella se envuelve y es su propia vida, y la lleva como protagonista de muchos de los acontecimientos más importantes del siglo XX en Latinoamérica. Desde el campo en Sierra de las Ánimas, hasta la redacción de la revista Amauta en Perú junto a José Carlos Mariátegui. Su relación con el muralista Alfaro Siqueiros en México, pasando por la Secretaría de Prensa de la Secr. de Trabajo y Previsión dirigida por el Coronel Juan Domingo Perón y su adhesión a la causa peronista. Y su final tan triste, en la isla Robinson Crusoe en Chile, que ella misma bautiza: Al asilo de la Dictadura de Pinochet.
Cuando Blanca Luz cumple 3 años muere su madre, era la menor de siete hermanos. Luego de esa profunda ausencia su padre abandona a toda la familia y se marcha; y como en los cuentos nunca más se supo de él. Blanca Luz queda a cargo de su tía Felipa Elizalde, que la lleva con su familia a la Sierra de las Ánimas, campo adentro en Uruguay. Por allí es donde la Codillera de los Andes comienza a elevarse entre Argentina y Chile. Se cría en la austeridad de la sierra, en una pequeña estancia donde crece y vive toda su infancia. Estas palabras de su diario dan testimonio de ese tiempo y de un primer ahondar en las cosas, un ajuste inicial, la calibración de su mirada. Su intima apuesta y construcción como escritora, como poeta. Con un lenguaje simple y directo como un martillazo, para usar sus propios términos:
“En aquella estancia del Uruguay, yo crecí oyendo el lenguaje muerto de mis parientes. Sigo oyéndolo, es el de extraños seres que se movían por detrás y no salieron nunca del mismo sitio. La vida en el campo transcurría sin premura ni reclamos. Había un ir y venir del tiempo de años desganados, insensibles. La distancia, la enfermedad, la muerte eran largas y tediosas, solo mi corazón sentía impaciencia y una angustiosa urgencia de crecer«.
«Una grandiosa soledad escoltó las riberas del este, donde mi infancia transcurrió soñadora y mágica. He aquí la luz, la tierra, la humedad. Los invisibles seres que llegan en el aire hechizado de los bosques. En esas brillantes mañanas verdes, se diluían las heladas y subía a los cerros el vaho de la tierra y el de las lenguas tibias de las vacas. Los silbidos, los primeros disparos de los pájaros. Todo el ancho rumor del campo con las bestias pisando lento y hondo sobre la tierra como sobre la eternidad. Mi corazón recibía el rumor mudo y profundo, lleno de misterio y de pena callada. Claridades que nunca olvido, cuchilladas de luz en mi cuerpo, pequeños pasos míos, tan pequeños y tan mudos en las orillas de los ríos y en las laderas de la sierra. Ojos míos buscando caravanas de seres que se esfumaban, que se perdían bajo el martillazo del sol”.
Momento génesis
Se decía de ella que era una niña fantasiosa, muy inquieta y siempre asombrada por lo que la rodeaba. Soñaba con trenes, los veía y no entendía cómo el resto de la familia no los veía: esto en la Sierra de las Ánimas donde hubo tren de pasajeros ni de carga. La geografía rocosa y empinada de la zona no permitió el tendido de vías férreas hasta el presente. Un tren que la sacara de la melancolía que envolvía todo en esos paisajes soledosos, y así como la tristeza, que todo lo cubría sin dejarse ver. Esa sierra que en su pico más alto llega es atravesada por el Camino Real, por el que transitaba el Virrey en la época colonial. En su cumbre el ejército Oriental del Gral. José Artigas encendió hogueras que servían para alertar al Cerro de Montevideo sobre los invasores portugueses. Un lugar sin población estable fija distante 90 km. de la capital, Montevideo. Aprendió a leer de muy pequeña con una facilidad que asombraba. Temprano desde la escuela primaria, Blanca Luz junto a dos compañeras más son las promotoras del “Club Billiken”. Se reunían después del colegio a leer la revista Billiken y a comentarla, se juntaban y opinaban. Por ese tiempo, ella comienza a escribir poemas que circulan en el ámbito escolar. En 1922 con 17 años entra de pupila en el Colegio de Monjas de las hermanas Domínicas de Montevideo. Durante ese período sale diariamente para trabajar de mucama. Por entonces es que se conocen con el poeta peruano Juan Parra del Diego. Ella llega a las tertulias de «La Casa del Estudiante», donde se congregaba la juventud a discutir, oír poesía y otras actividades culturales. Allí, Blanca Luz lee sus textos y toma contacto con grupos intelectuales y artísticos. Apenas se conocieron con Parra del Riego se enamoraron ardientemente. Los cronistas más arriesgados hablan de un secuestro: que Juan Parra del Riego la busca por el Colegio de Monjas en su motocicleta y la rapta. Pero esa versión es cuanto menos tonta; sigue los estereotipos de género más básicos de un relato machista y desdeñoso. De ser así dejaría a nuestra protagonista en la total pasividad; y solo basta seguir el hilo de las acciones de la poeta, para darse cuenta que a Blanca Luz Brum justamente iniciativa no le faltaba.
Su primer libro fue «Las llaves ardientes», publicado en Uruguay en 1925. En ese momento ella tiene 20 años. El libro reúne 23 textos en 3 secciones (Pasión, Madre y Mi corazón y el campo). En 1926 saca su segundo libro «Levante», editado en Perú. El primero tiene un tono íntimo, es una poesía del idealismo de la naturaleza y de los vínculos más cercanos, del entorno familiar. En el segundo hay un corrimiento de esa misma mirada de lo íntimo hacia lo universal.

BAÑO
(del libro «Levante»)
Esta noche todame bañé en estrellas.
El baño me ha dado palidez de cera,
y un éxtasis vago
¡que ya ni en la vida quedarme quisiera!
Siento que la tierra es un lazo rosa
que me ciñe suave
y me corre un agua feliz, misteriosa,
por mi cuerpo de nube y de ave.
Blanca Luz se fuga del Colegio de Monjas y de toda su vida hasta ese momento. Se sube a la moto con el poeta Parra del Riego, lo abraza junto a un bolso con sus únicas pertenencias y el motor dos tiempos empuja el futuro hacia adelante, a la creación de su propia vida, ahora sin limites. Desde el inicio hubo amor y sinceridad entre ellos. Él ya estaba enfermo de tuberculosis y ambos sabían cómo venía la mano. Se dicen entre sí: «Marquemos nuestra época con un amor divino y espantoso«. Tienen un hijo: Eduardo Parra del Riego que nace el 16 de noviembre de 1925. A los 6 días de su nacimiento, el 22 de ese mismo mes, Parra del Riego muere de tuberculosis. Y lo divino cede a lo espantoso.
Luego de esto, ella parte con su hijo recién nacido a Lima. Allí vivirá con la familia de su marido. Llega con 21 años, viuda y con su pequeño Eduardo a vivir entre la alta burguesía limeña del Perú. Al poco tiempo de establecerse, la invitan a una tertulia literaria a recitar y compartir poesías suyas. Así escribe y describe esa noche:
“Un círculo de distinguidas señoras limeñas me invitó para recitar en una elegante sala. Frente a un piano negro y frente a una platea enteramente ocupada por señoras cuyos perfumes me mareaban, yo me puse de pie. Mi cuerpo era una ágil y luminosa polea plegándose a mi voz, y a mi emoción terrible. Había cautivado al auditorio, que me seguía y se entregaba totalmente a la fiesta de las imágenes y la poesía.”
No pasa un año de su arribo a Lima. Es 1926. Durante ese año comienza a publicar sus poemas en la revista Amauta, fundada en septiembre de ese año, y empujada entre otras y otros por José Carlos Mariátegui, fundador también del Partido Comunista Peruano. La revista se propone como un faro de discusión y nuevas ideas en todo el Continente, y lo logra de entrada. La calidad de la revista es evidente. Entre otros sus colaboradores internacionales están Henri Barbusse, Miguel de Unamuno, Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier, Diego Rivera, Alfonso Reyes. Sacó 32 números, de los cuales 16 tienen textos y poemas de Blanca Luz. Durante ese tiempo ella también escribe y edita una revista “Guerrilla”, de la cual salen pocos números; además del libro “Levante».

(Blanca Luz sobre José Carlos Mariátegui, de las Cartas) «Él abrió para mí la puerta que daba a un territorio oscuro y triste, donde sólo moraban indios descalzos y explotados. Él puso una luz en mi inteligencia y otras en mis manos. Nadie como él tratará el problema de nuestros Indios en nuestra América. Busca a los intelectuales, a los estudiantes, a los obreros. Los busca con apremio, necesita hacerse ori más allá del Perú. Llegar a toda América. Nada mejor que lanzar una revista que se constituyera en tribuna del Continente»
En ese mismo año se casa en secreto con César Miró, conocido compositor y escritor peruano, heredero díscolo del diario El Comercio. Este diario históricamente conservador en Perú, sostenía una línea editorial en defensa los valores del orden, la estabilidad y en total apoyo a la dictadura. En el gobierno peruano estaba Augusto B. Leguía, comandando un régimen autoritario denominado «Patria Nueva». Como suele ocurrir en estos casos, y de acuerdo a la coyuntura y aceptación o no de la población en general de ese orden impuesto por militares, es que la ultraderecha en algún momento activa la cacería de quienes piensan y muestran algo distinto. En este caso intervienen sindicatos, locales y organizaciones de origen comunista. Entre mucha otra gente, Carlos Mariátegui y la misma Blanca Luz son detenidos y encarcelados por el régimen. Ella es forzada a salir del país y volver a Montevideo.
Para esto es 1928. Ese año publica en Buenos Aires su primera novela: «El reloj de las imágenes caídas»
Momento México
En 1929 se organiza el Congreso Sindical Latinoamericano, celebrado en Montevideo del 18 al 26 de mayo. Allí se juntaron delegados de organizaciones laborales y campesinas de varios países, incluyendo Argentina, Uruguay, Chile, México, Cuba y Bolivia. Fue un evento histórico, resultado de la acumulación lograda los años anteriores. Así lo refleja la citada Revista Amauta en su número 23: Comienza «En los días en que se imprime este número de «AMAUTA» se realiza en Montevideo el Congreso Sindical Latino-Americano (…) Las principales organizaciones obreras de la América Latina están representadas en el Congreso de Montevideo. Ocupa entre ellas el primer lugar la nueva central de México, (Confederación Sindical Unitaria), en la que, a raíz de la disgregación de la C.R.O.M, se han agrupado sindicatos que reúnen a más de 100,000 obreros y más de 300.000 campesinos. Colombia, el Brasil, Cuba, Ecuador, Venezuela, Uruguay, Argentina, Chile, Bolivia, Paraguay, y el Perú, toman parte en la conferencia con delegaciones que representan efectivamente a las masas trabajadoras. Cerca de 800,000 obreros organizados de la América Latina han enviado sus personeros a este Congreso, cuyas deliberaciones están destinadas a tener una gran influencia en el orientamiento clasista del proletariado latinoamericano.» Esos días, disputándole terreno al proyecto preexistente de la Central Obrera Panamericana (COPA), espacio reformista y orgánico a los intereses de Estados Unidos, fundan la Confederación Sindical Latinoamericana (CSLA). Impulsada por la Internacional Sindical Roja, parte de la estructura del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) y los miembros fundadores, la Confederación General del Trabajo del Uruguay, la Confederación General del Trabajo del Brasil (CGTB),la Confederación Sindical Unitaria de México (CSUM) y la Unión Obrera del Paraguay. Se buscó coordinar la lucha proletaria marxista, unificar centrales obreras y oponerse al imperialismo en la región. En ese marco, llega a la capital uruguaya como Secretario General de la CSUM, como uno de los principales oradores, el muralista mexicano David Alfaro Siqueiros. Siqueiros era muy buen orador, seductivo. Militante del arte revolucionario y el Muralismo Mexicano, junto con sus compatriotas Diego Rivera y José Orozco. Allí se cruzan con Blanca Luz y en la misma ribera del río son dos faros que se atraen y se eclipsan.
“He rodeado de amor mi vida, pero no de un amor de doméstica caridad cristiana, sino de un ardido y revolucionario amor.
Un amor de ataque y de marcha. Un amor disolvente y constructivo. Un amor de terca y denodada guerra al mal”.
A los pocos días, parten los 3 en un barco rumbo a México: Siqueiros, Blanca Luz y su hijo Eduardo. Siqueiros iba en primera clase pagado por el Partido Comunista, Blanca Luz y su hijo lo hacían en segunda con lo que pudieron juntar. Durante las primeras jornadas del largo viaje, Siqueiros le confiesa que está casado y su esposa es Gachita Amador, miembro como él del Partido Comunista Mexicano. Los problemas se precipitan apenas llegan a México, todo termina en la expulsión de Siqueiros del Partido.
El mural Ejercicio Plástico de D. Alfaro Siqueiros Desde el sótano de Natalio Botana a ser exhibido en el antiguo Museo del Bicentenario, hoy Museo Casa Rosada


«Mi vocación de escritora se había extinguido, Siqueiros me absorbía de tal manera que apenas podía respirar. Nuestra pasión sufría el continuo acecho de los celos. Yo era su esposa, la modelo de sus cuadros y murales, la humilde compañera soportando su carácter. Comprendí que su destino no me pertenecía. Su camino y el mío eran distintos. Un gran silencio hecho de rencor y de dolor fue mi respuesta. Él había frustrado una hermosa etapa de mi vida».
Fue originalmente pintado en 1933 en el sótano de la quinta «Los Granados», en Don Torcuato, Buenos Aires. En la casa y a pedido del editor Natalio Botana, del que se dice es el inventor del diario moderno. Fundador del Diario Crítica en 1913, que dejó de salir en 1962. La persona retratada por Siqueiros en ese mural es Blanca Luz Brum.
Tras años de abandono, pedazos inconexos de un rompecabezas hecho de Rastis gigantes de cemento apilados en contenedores, fue recuperado, y restaurado por equipos argentinos y mexicanos. La obra abarca paredes, piso y techo, creando una experiencia inmersiva que se exhibe en una estructura especial dentro del museo, una especie de sótano que recrea el encuadre original de la obra. Una vez fallecido Natalio Botana en el año 1941, el mural queda a la deriva. Durante la década de los 90 la obra es rescatada por un equipo de ingenieros, químicos, herreros, carpinteros, albañiles y artistas plásticos. El investigador Alberto Giúdice, cuenta que el maestro mexicano Manuel Serrano fue quién dirigió la extracción de la pieza mural. Luego pasaron 18 años que fue desarticulada como conjunto, dividida en partes y sufriendo litigios judiciales, como la amenaza de ser extraditada al país de origen del autor de la pintura. Fue así hasta que el entonces Presidente Néstor Kirchner emite el decreto que lo declara como Bien de Interés Artístico, Histórico y Nacional, evitando que salga del país. En 2008, se firma un acuerdo con México para comenzar a trabajar en su restauración y durante 2009 se promulga la Ley de expropiación del mural y se define a la Universidad Tecnológica Nacional como encargada del traslado, carga y montaje de la obra. Y la Universidad Nacional de San Martín como encargada de la restauración, conservación y exhibición de la misma. En conjunto con el Instituto Nacional de Bellas Artes de México. Nuevamente con la dirección del maestro mexicano Manuel Serrano. Que volvió a coordinar todo el proceso de restauración.
El mural en su enclave actual: https://www.argentina.gob.ar/capital-humano/cultura/monumentos/mural-ejercicio-plastico-de-david-siqueiros
(México. 18 de octubre de 1929, de la Correspondencia a su amigo uruguayo y escritor Luis Eduardo Pombo) «(…) que bleef es México, aquí no nacerá nunca un Mariátegui o una Blanca Luz. Pancho Villa sí y otros bandidos. Odian a los sudamericanos, nos tienen una envidia tremenda. El Partido Comunista Mexicano es un antro de alcahuetería y divisionismo. Nadie le guarda la espalda a nadie. La historia de México es una triste historia de sucesivas traiciones. No existe el hombre, existe el macho. No existe la mujer, existe la hembra. Hembra y macho que se disputan a balazos la hedionda conquista del sexo. ¡¡¡ Voilá México !!!
Momento Peronismo

“Escribo desde mi realidad. Desde mis conflictos.
A veces creo que escribo para mí misma
si no estuviera casi siempre fuera de mí.
Quienes van a leerme me interesan
siempre que tengan algo de mi propio destino”.
¿La inventora del «Braden o Perón»?
Así titula un artículo Felipe Pigna, donde lo afirma. Ese fue el eslogan electoral decisivo para las elecciones Argentinas de 1946 que llevan a Juan Domingo Perón a la presidencia. Fue el eje de campaña para contraponer el proyecto nacionalista y popular de Perón, con el entreguismo y la intervención del embajador de Estados Unidos Spruille Braden en las decisiones de nuestro País. Esta consigna polarizó la elección entre soberanía nacional o injerencia extranjera/oligarquía. En la década de 1940, Blanca Luz se entusiasma con la conducción y acciones de Perón y se cruza de país. En ese entonces Perón estaba organizando su equipo de trabajo para la Secretaría de Trabajo y Previsión. La organizó con José Francisco Figuerola, especialista en estadística y el puntal de los futuros planes quinquenales, el abogado laboralista Juan Atilio Bramuglia, quien luego sería canciller durante su primer gobierno y un gran número más de colaboradores. «Y tuvo otra incorporación que fue fundamental para lo que se proponía: se sumó la poeta y escritora Blanca Luz Brum, ex colaboradora del fundador del Partido Socialista del Perú, José Carlos Mariátegui; del general nicaragüense Augusto Sandino, por lo que fue expulsada del Partido Comunista, y se había desempeñado como jefa de Prensa, Propaganda y Radio del candidato del Partido Radical chileno, Juan Antonio Ríos, quien alcanzó la presidencia de ese país.»
Tres años antes, en 1943 queda como Jefa de Prensa de la Secretaría de Trabajo y Previsión de Argentina en 1943, comandada por Perón. Ella venía de ganar una campaña presidencial con el Frente Popular en Chile, en lo que fue una coalición de centro-izquierda entre radicales, socialistas y comunistas. Llevó a la presidencia a Juan Antonio Ríos (1942-1946). Por el mismo Frente antes había gobernado Pedro Aguirre Cerda entre 1938 y 1941, bajo el lema «Gobernar es educar». Ambos eran radicales y sus gobiernos se enfocaron en la industrialización del país, la educación pública y la integración de los sectores populares. Y son un claro antecedente en la región, de lo que pocos años después potenció Perón en Argentina.
Para el ’45 Américo trabajaba en el Frigorífico Nacional, este es su testimonio: «Se corría la voz que había un departamento para ir a buscar armas, y que eso lo habían organizado Bianchi, Andreotti y Cipriano, todos del gremio de la carne con la ayuda de una empleada de la secretaría de prensa y difusión, la uruguaya Blanca Luz». Para esta elección Blanca Luz militó en cuánto frente requería de su presencia, no fue Jefa de Prensa, pero sí una colaboradora permanente, osada y creativa. Cuando lo detienen a Perón en la Isla Martín García, Blanca Luz se encarga de contactar a los dirigentes sindicales amigos de Perón y escribe para la prensa hora a hora el curso de los acontecimientos. Entre otras acciones, además que ella lo cuenta en sus diarios atribuyéndose la ocurrencia y algunas fuentes confiables se lo atribuyen, es la persona que acuña la histórica consigna que hizo ganar: «Braden o Perón».
Hizo un programa en Radio Splendid, donde difunde el ideario del Peronismo y en la prensa gráfica escribió decenas de artículos contra la entrega del país y contra el embajador norteamericano Spruille Braden.
«Fue un amanecer limpio y puro el del 17 de octubre cuando desperté. Inmediatamente me dispuse para pasar revista a los compañeros peronistas pertenecientes a diferentes ramas sindicales. Que noche a noche hasta el amanecer, trabajaban organizando el gran día. A esos mismos departamentos llegaban los enviados de provincia y partían veloces con los acuerdos, desafiando el acecho de los perseguidores, apretando contra sus pechos aquella consigna concreta y seca como una bala. Huelga General».
Blanca Luz se va de la Argentina al día siguiente de la asunción de Perón. Era 4 de junio de 1946. Es llamativo después de tanto esfuerzo, no quedarse a la fiesta. Se dice que hubo roces y encono entre ella y María Eva Duarte.
En los siguientes años organizó junto con María de la Cruz en Chile, un Partido Peronista Femenino. Además de colaborar con el Peronismo en distintas acciones, la más estruendosa de todas: la fuga de Guillermo Patricio Kelly en Chile.
Planificación y ejecución de la fuga de Guillermo Patricio Kelly
Pasó un tiempo hasta que Guillermo Patricio Kelly, militante peronista del ala de derecha nacionalista, ligado a las acciones directas y los trabajos de inteligencia, también periodista lograra escaparse por segunda vez. Fue uno de los iniciadores de la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), nacida bajo ese nombre luego del Golpe del 43. La mayoría de sus miembros se vinculan al nacionalismo católico y luego se identifican con el Peronismo.
Es 1957. Kelly junto con los dirigentes peronistas Jorge Antonio, Héctor Cámpora, John William Cooke, José Espejo y Pedro Gomis permanecen detenidos en el Penal de Río Gallegos. Eso hasta el 18 de marzo día en que se fugan. Utilizan al guardacárcel apodado Campolito, Juan de la Cruz Ocampo, que capturan como rehén para cubrir su escape. Venían desde la madrugada del 21 de septiembre de 1955, cuando la sede de la Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), un edificio de tres pisos en el corazón de la city porteña, en avenida Corrientes y San Martín, era el último bastión de resistencia civil al golpe militar. Los dirigentes nacionalistas se fortalecieron en la planta baja. La orden militar fue borrarlos a cañonazos. La lluvia era torrencial. Dos tanques Sherman se acercaron al objetivo. El edificio nacionalista estaba a cargo de Guillermo Patricio Kelly, junto a centenares de milicianos. La idea de una resistencia al Golpe había sido abandonada por los sindicatos y los militares peronistas, pero los nacionalistas dispuestos a dar “la vida por Perón” comenzaron a disparar sobre los camiones del Ejército que merodeaban el edificio. Hubo cruces de proyectiles de fusiles y ametralladoras, hasta que los cañonazos de los tanques golpearon la mole de cemento y la sede nacionalista comenzó a arder y luego a derrumbarse. Muchos militantes murieron(Marcelo Larraquy). Esto en un continuum de tiempo desde aquel enfrentamiento en el que estaban hace dos años hasta ahora que allí detenidos logran escaparse. Tras la huida, Kelly escapa solo hacia Chile, donde llega para pedir asilo político, se lo niegan y lo detienen. Unos días antes de ser remitido a la Argentina, precisamente el 28 de septiembre con la ayuda decisiva de Blanca Luz, vuelve a fugarse el escurridizo:

«Camina por el pasillo del presidio mirando el piso, un pañuelo le cubre el pelo negrísimo y los anteojos oscuros la protegen del sol esa mañana de enero calurosa en Santiago de Chile: sin las siete y media, recién comienza el día. Casi no habla mientras su compañera no para de contarle la fiesta de anoche, se arregla el peinado, ríe y gesticula, hace un pasito de baile, expulsa el humo del cigarrillo. Ella asiente, permanece en silencio, cabizbaja. Hasta que llegan a la caseta de la guardia: los carabineros presienten el día caluroso, saludan con una sonrisa. Su compañera les responde con otra y dice: “Buen día- en el pasillo ha dejado caer el cigarrillo que fumaba, ahora exhibe otro entre sus dedos-. ¿Tienen fuego?”. Ella solo mueve la cabeza. Cinco días de coqueteos pasaron, los carabineros se pelean por encenderle el cigarrillo que la mujer sostiene entre los labios rojísimos. Guiña a su amiga y le dice: “Ve tú a visitar a Guillermo, yo me quedo un rato más con los muchachos”. Le abren las rejas. El guardia la acompaña hasta la celda, veloz. La deja pasar y regresa a conversar con la mujer que firma.
Dentro de la celda se encuentro Guillermo Patricio Kelly, que la espera.
-Buenos días, Blanca -saluda-, apurémonos.
Kelly, preso en la Argentina, preso en Chile, es uno de los más conocidos militantes peronistas. Nacionalista a ultranza, culto, provocador, autor de los más estridentes actos de la Resistencia; Kelly nunca pierde el control de si mismo ni de los que lo rodean. Acaba de comenzar 1958 y permanece en su celda, esperando la extradición que solicitaron las autoridades argentinas, luego de que se le niegue el asilo político. Kelly decide fugarse. Durante treinta días seguidos, Blanca Luz Brum- que desde que conoció a Juan Domingo Perón se convirtió en una fervorosa seguidora del líder y del movimiento- visita a Kelly puntualmente a las 7.30. Se queda una hora en la celda. A las 8.45 se va. Los carabineros se acostumbran a esa presencia cotidiana. Durante los últimos días llega acompañada por una amiga coqueta, desenfadada. Después de saludos y sonrisas, la nueva visitante se queda con los guardianes. Blanca entra en la celda.
Se quita el vestido, maquilla al presidiario, le pasa sus medias, se ata el pelo, le recuerda a Kelly, en susurros, que debe caminar con elegancia. Nota imperfecciones en el maquillaje, la vuelve poner una base gruesa. Blanca se sienta en el fondo oscuro de la celda. Kelly, travestido, baja la cabeza. Comienza a andar. Los carabineros siguen concertando una cita nocturna con la mujer coqueta, ríen. Kelly los saluda con elegancia femenina y sale de la prisión. Se sube a un auto. Minutos después, Blanca sale por otra puerta. Horas después es arrestada en su elegante casa de Las Condes. Es cómplice de la fuga más histórica de la historia chilena.»
Tan bien escrito que así lo incluyo, del 12 de marzo 2023 en Redacción, extracto de nota de Diego Rojas del 2010, gracias. Luego de esta segunda fuga permanece prófugo en Chile durante dos meses, tiempo en el que llegó a dormir hasta en un compartimiento desocupado de la jaula de los leones de un zoológico en Santiago del Estero. Huye hacia Venezuela, donde se iría a encontrar con Perón. Cuando sale de Chile rumbo a Caracas, ya era otro. Su nueva identidad era: «Doctor Vargas, psicoanalista».
Un amor de ataque y de marcha
“He rodeado de amor mi vida, pero no de un amor de doméstica caridad cristiana, sino de un ardido y revolucionario amor. Un amor de ataque y de marcha. Un amor disolvente y constructivo. Un amor de terca y denodada guerra al mal”
Para cerrar el capítulo Peronista de Blanca Luz Brum y su ciclo de edición de libros, en 1972 publica «En brazos de su pueblo regresa Perón».
Lo cuenta en un libro que escribe para festejar el regreso del General, luego del largo exilio y en ocasión de la asunción de su tercera presidencia. Blanca Luz viaja desde Chile para asistir al acto. Narra su interpretación del peronismo, distante de las fuerzas insurgentes que estaban tratando de producir su giro hacia el socialismo, y su propia participación en los hechos fundacionales: la campaña y la mítica movilización del 17 de octubre en la que sostuvo actividades de organización y agitación imprescindibles.

Momento exilio interno
Luego del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 en Chile, Blanca Luz viaja desde la remota Isla chilena donde estaba viviendo hacia Santiago. Lo hace para marchar frente a La Moneda, mostrar su apoyo al Golpe e incluso donar joyas. Años más tarde, recibió por ello una condecoración de manos del propio dictador Augusto Pinochet.
Blanca Luz se había afincado en la antes de la zona del Archipiélago Juan Fernández, un conjunto de islas ubicadas en el Pacífico Sur, a más de 670 km al oeste de las costas de América del Sur en Chile. Lo componían entre otras la Isla conocida hasta aproximadamente 1966 como Más a Tierra. Allí en ese lugar el conocido escritor inglés Daniel Defoe había escrito su novela «Robinson Crusoe». Así se le ocurrió a Blanca Luz que debería llamarse la Isla que antes se llamaba «Más a Tierra». Su llegada inicial fue en 1957, se muda allí tras estar involucrada en la fuga del peronista Guillermo Patricio Kelly de una cárcel en Santiago, y ser ventilado en un juicio. Así escribe sobre el lugar:
«Huelo la brea y el alquitrán de los veleros, y ya estoy en ella. Amanezco en la Isla. De las pequeñas casitas de los pescadores que palpitan en la hondonada y en los faldeos de la isla sube el primer humo de la cocina isleña, se oye también el golpe seco del hacha que parte la leña y algún lejano balido de viejas cabras de Robinson Crusoe. Un rumor permanente de agua que corre casi debajo de mi almohada y que desde hace siglos viene rodando desde la salvaje cumbre del Yunque, entre siglos de helechos y fósiles antiguos de perfumados sándalos. Todo aquí es milenario. Un resto de los seis primeros días del mundo».

Durante los años iniciales iba y venía, era su hogar, pero también su búnker. Aunque se instala en 1957, regresaba con frecuencia al continente por motivos políticos, eso hasta 1972.
No es hasta 1975, que tras la muerte de sus dos hijos Eduardo Parra del Riego y Nils Alarik Brunson Brum, cuyo padre era Carlos Brunson su quinto esposo. Era gerente de la compañía aérea Panagra en Chile y se habían casado el 23 de octubre de 1947. Durante 1974 ha muerto también su antiguo amor David Alfaro Siqueiros. Tras ese cúmulo de pérdidas decide recluirse de forma permanente en la isla. Durante ese período no publicó ningún libro más, sí dedicó mucho tiempo a la pintura y había seguido escribiendo, durante el 63 emerge . Eso hasta el 7 de agosto de 1985, que a sus 80 años de edad muere no en la Isla Robinson Crusoe, sino en Santiago de Chile donde la encuentra la muerte. Allí termina su viaje terrenal.
Biográficas y bibliográficas


Tuvo tres hijos, perdió tres hijos, uno de recién nacido y los otros de niños en accidentes. Gravitó entre Argentina, Chile, su Uruguay natal, Perú, México, Nicaragua. No obstante en la mayoría del material en que se habla de ella, es recordada sobre todo por su enigmática y encantadora belleza y sus relaciones sentimentales con figuras del Continente. Se trata de una escritora y periodista que tuvo una comprometida militancia de izquierda, peronista, en el movimiento muralista mexicano, en El Frente Popular en Chile (1938-1941/ 1942-1946). Militó largos años y en distintos períodos en el Peronismo. Adhirió al Sandinismo en Nicaragua. Actúo en el terreno de la poesía y el periodismo cultural, en medios gráficos y editoriales de distintos países durante la mayor parte de su vida.
Hay varios libros biográficos escritos y editados.
Mencionamos aquí algunos: “Blanca Luz Brum: Amor, me hiciste amarga», escrito por su nieta Cecilia Brunson, curadora de arte contemporáneo, publicado en México, 2002 . “Falsas memorias” de Hugo Achugar. Ediciones Trilce del 2000. Es una especie de ensayo novelado, con mucho trabajo documental y fuentes de archivo, que se mezclan y pierden en un relato donde el autor abunda en presupuestos que menosprecian eso mismo de lo que habla. Otro es “Blanca Luz Brum, una vida sin fronteras” del uruguayo Alberto Piñeyro, 2011. Hay cientos de artículos y notas como esta, una obra de teatro y el excelente film documental del argentino Pablo Zubizarreta, que dejo a un clic al final de la nota.
Bibliografía
“Las llaves ardientes” (poemas), 1925. Palacio del Libro, Montevideo, R. O. del Uruguay.
“Levante: poesía y combate” (poemas), 1927. Editorial Minerva, Lima, Perú.
“El reloj de las imágenes caídas” (novela), 1928, Buenos Aires, Argentina.
“Un documento humano / Penitenciaria-Niño Perdido” 1.a edición
agotada, 2.a, 1931. Minerales de Taxco, México.
“Atmósfera arriba” (poemas), 1933. Editorial Tor, Buenos Aires, Argentina.
“Contra la corriente” (poemas), 1936. Ediciones Ercilla, Chile.
“Cantos de la América del Sur”, 1939. Ediciones Ercilla, Chile.
“21 Poetas 21 Pueblos”, 1945. Edición de la autora, Impreso en los Talleres Gráficos Editorial Polo, Buenos Aires, Argentina. Este libro es una antología preparado por ella, con un poeta por cada uno de los 21 países de todo el continente Americano: Nicolás Guillén, Oliverio Girondo, Vicente Huidobro, Walt Whitman etc.
“Del Cancionero de Frutos Rivera” (poemas), 1945. Ediciones Ceibo, Paysandú, Uruguay.
“El último Robinson”, 1953. Empresa Editora Zig Zag, Santiago de Chile.
“En brazos de su pueblo regresa Perón”, 1972. Editorial MO.PA.SA, Argentina.
Repositorio con la mayoría de su obra y correspondencia.
https://anaforas.fic.edu.uy/jspui/handle/123456789/61915



Yo quisiera explotar una bomba, derrocar un gobierno,
hacer una revolución con mis manos amigas del
cristal, de la luz, de la caricia
–destruir todas la tiendas de los burgueses
y todas la academias del mundo–
y hacerme un cinturón bravío de rutas
inverosímiles como Alain Gerbault
para que venga Blanca Luz y me ame.
(Extracto del poema «Montparnasse», del poeta y periodista argentino Raúl González Tuñón)
https://youtu.be/ey_IXeykj5E?si=7g5T0fg-L3IaQTsm
El excelente documental estrenado en 2018: «No viajaré escondida». Dirigido y escrito por Pablo Zubizarreta, compartiendo guion con Juan Pablo Young. Con Mercedes Morán y Valeria de Luque en voz y cuerpo de Blanca Luz Brum en el film biográfico.


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